sábado, 24 de marzo de 2007

José Ortega y Gasset
"Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar lo que enseñas"

Según la bibliografía de él, fue un filósofo y ensayista español de la primera mitad del siglo XX. Famoso por su crítica humanista de la civilización moderna. Su estilo literario, las metáforas y frases ingeniosas, pretendió hacer filosofía en un lenguaje próximo al del Quijote, lo que le permitió llegar al público. Nació en Madrid el 9 de mayo de 1883 en el seno de una familia de alta burguesía. Su padre José Ortega fue el director del periódico “El Imparcial” que fue fundado por su abuelo materno Eduardo Gasset. Su madre fue Dolores Gasset y sus abuelos paternos José Ortega Zapata y Pilar Munilla y Urquiza , los abuelos maternos Eduardo Gasset y Artime y Rafaela Chinchilla Diez de Oñate. Era el segundo de cuatro hermanos Eduardo, Rafaela y Manuel. . Su vida estuvo ligada al periodismo, política, a las actividades editoriales, y ocupó un lugar muy destacado en la vida intelectual española durante la primera mitad del siglo XX.

Estudió en el Colegio Jesuita de San Estanislao en Miraflores del Palo (Málaga); inició sus estudios superiores en la jesuita Universidad de Deusto (Bilbao), y los continuó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central (Madrid), donde se licenció en 1902. En 1909 es nombrado profesor numerario de Psicología, Lógica y Ética de la Escuela Superior del Magisterio de Madrid y en octubre de 1910 gana por oposición la Cátedra de Metafísica de la Universidad Central, vacante tras el fallecimiento de Nicolas Salmeron. El tribunal estaba presidido por Eduardo Sanz Escartín, y formado por Francisco Fernandez,, Jose de Castro, Luis Simarro, Adolfo Bonilla y San Martin, José Caso y Blanco y el presbítero Alberto Gómez Izquierdo, el único voto en contra de la propuesta. Ese año también contrae matrimonio con Rosa Spottorno y Topete.

El 23 de marzo de 1914 pronuncia un discurso en el Teatro de la Comedia de Madrid titulado “Vieja y Nueva política” que se considera el acto fundacional de la Liga de Educación Política Española. En él, tomando como principios el liberalismo y la nacionalización, se postulaba como la vanguardia de la España vital frente a la España oficial. En 1917 se ve obligado a interrumpir su colaboración con El Imparcial, pero rápidamente se incorpora a la nómina de colaboradores El Sol, diario fundado por el empresario vasco Nicolás de Urgoiti pero inspirado por Ortega.

Sus artículos, conferencias y ensayos sobre temas filosóficos y políticos contribuyeron al renacer intelectual español de las primeras décadas del siglo XX. Su filosofía se popularizó en torno a la expresión "yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo a mí". En el año 1914 se editaron Las meditaciones del Quijote, sobre su pensamiento filosófico y sus reflexiones sobre el hecho artístico. Sus escritos en los años 20 se orientan al análisis de los comportamientos sociales de las masas que conforman la sociedad contemporánea (es la etapa conocida como perspectivista). Sus obras más destacadas en esta línea son España invertebrada (1921), El tema de nuestro tiempo (1923) y La rebelión de las masas (1930).

En 1936 en la guerra civil española, salió del país y residió en Francia, Países Bajos, Argentina y Portugal antes de su regreso en 1945. Entre sus últimas obras se destacan ¿Qué es filosofía? (1950) y, publicadas póstumamente, Meditaciones sobre Europa (1957) y El hombre y la gente (1958). Igualmente hay que mencionar sus estudios sobre pintores españoles, en especial, Papeles sobre Velázquez y Goya (1950) y Velázquez (1954). Falleció en Madrid el 18 de octubre de 1955.

Para finalizar, encontré varias frases famosas de él. Las que más me llamaron la atención fueron las siguientes:

"El deseo muere automáticamente cuando se logra; fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno deseo insatisfecho."
"La belleza que atrae, rara vez coincide con la belleza que enamora."

"Sin amor, estaríamos como niños perdidos en la inmensidad del cosmos."
"Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos. Solo cabe progresar cuando se piensa en grande."

lunes, 19 de marzo de 2007

Educación + Valores = Carácter

La axiología es la disciplina que tiene por objeto el estudio de los valores. Hoy día vivimos en un mundo tan deprisa que muchas veces nos olvidamos de los valores y la educación que nuestros padres desde pequeños nos han inculcado. La educación y los valores tienen que ir a la par ya que si eres una persona educada tienes unos valores establecidos. Existen muchos valores el cuál nosotros los seres humanos no tomamos en cuenta en el diario vivir.

Toda educación, pero sobre todo la de los niños y los jóvenes, mira necesariamente hacia el futuro, pues tiene entre sus propósitos la formación de los adultos del mañana. Nosotros como educadores debemos de estar comprometidos al desarrollo integral del estudiante. La educación no es sólo instruir o transmitir unos conocimientos, sino también integrar en una cultura que tiene diferentes dimensiones: un lenguaje, creencias, tradiciones, actitudes y distintas formas de vida. Además de llevar la educación unos valores tiene que formar el carácter que es el sentido más extenso y total término: formar el carácter para que cumpla un proceso de socialización y promoverlo a un mundo más civilizado.

A la formación del carácter se le llama “ética”. Para formar el carácter no había otra cosa más que unos valores. Existen diferentes tipos de valores. En este mundo no hay una persona ideal porque no somos perfectos. Kant decía que, a escuela no debía limitarse a enseñar conocimientos, sino educar para la vida. Creo que tiene mucha razón ya que a veces nos enfocamos en dar clases y cubrir material y nos olvidamos en la formación del estudiante. Nosotros como maestros debemos de educar a nuestros estudiante de una manera que le inculquemos unos valores y un respeto hacia ellos y hacia la vida ya que muchos de ellos sus padres no les enseñan nada de eso.

No siempre es fácil diferenciar actitudes afectivas como los valores, creencias, interés, opiniones o la autoestima. La enseñanza y los valores se tienen que centrar en las actitudes, que es donde se van a manifestar y realizar. Los valores tienen que ser evaluados indirectamente a través de las actitudes. Un niño que no tenga una buena actitud dentro o fuera del salón de clases evidentemente no va a tener unos buenos valores. Otro ejemplo puede ser un estudiante que le falte el respeto a su maestra no tiene unos buenos valores ni una buena educación. Muchas veces los verdaderos culpables de esas actitudes del niño las tienen sus padres.

Es bastante evidente que los valores se aprenden de alguna manera y que las personas las adquiere en la casa, escuela o en la sociedad. Se valoran los objetos, conductas, actitudes y muchas cosas más. Los valores están ligados a la forma de la sociedad, que a la vez está muy determinada por las relaciones económicas y la distribución del poder. Entiendo que estamos en un mundo donde cada día las personas son más ambiciosas con el dinero y se les olvida la parte de la humildad en el ser humano. Debemos de tratar que nuestros niños no adquieran eso de los adultos porque se les hace un mal que podrá hasta ser difícil de arreglar. Lo digo por experiencia propia, estoy rodeada de estudiantes que sus padres están muy bien económicamente y están acostumbrados a que se les de todo y ahí está el problema. Se creen que se lo merecen todo y no es así. Uno debe saber cuando premiar a su hijo, siempre y cuando sea por algo bueno.

Es por esto que nosotros los adultos, tratemos de darle mayor énfasis a los valores de los niños ya que esta es la parte más importante en la educación, formar niños de bien con unos valores y creencias bien definidas. Debemos de estar pendientes de nuestros niños que serán los futuros adultos que serán la razón de ser del mañana.

lunes, 12 de marzo de 2007

Aprender de los errores pasados

Aprender de los errores pasados
Muchas veces, solo a través de nuestros errores, tenemos la oportunidad de reflexionar y aprender algo nuevo. Solo después, de revisar las consecuencias de una acción que acabamos de realizar, es cuando podemos reconocer el error que hemos cometimos. Es esta la razón por la cuál nos resulta tan difícil prevenir algunos errores, porque sólo podemos reconocerlos, una vez que los hemos cometido.
En la vida uno como ser humano no lo sabe todo, por que no somos perfectos y con el paso del tiempo es que se aprende día a día de las cosas que pasan a tú alrededor. Hay personas que te pueden aconsejar o advertir lo que esta bien o no pero, está en ti en tomar la decisión correcta. Desarrollar la capacidad de reconocer y aceptar nuestras equivocaciones, amplia nuestra visión de la realidad, nos impulsa a asumir nuestra responsabilidad y nos enseña además, a reconocer la presencia de otros a los que afectamos con las consecuencias de nuestras equivocaciones.
No es fácil aceptar nuestras equivocaciones. A veces, nos da verguenza que otros descubran que hemos cometido un error. Otras, quedan confundidos por el miedo de volverse a equivocar, o también puede suceder que en vez de asumir nuestra responsabilidad y reparar nuestros errores, busquemos culpar a alguien. En realidad, saber que tenemos derecho a equivocarnos y estar dispuestos a aprender de nuestras equivocaciones, nos da la libertad de ser auténticos, tomar decisiones mas acertadas y el permiso para realizar actividades nuevas con mas seguridad y confianza.
El camino que tomes en la vida siempre estará lleno de obstáculos. Tendrás que afrontarlos y tratar de esquivarlos pero eso estará en ti. Mucha gente se da por vencida y decide salirse del camino pero habrán otras que seguirán luchando con todos los obstáculos que se les cruce y seguirán hacia delante hasta lograr su meta. Son esos los que no se dejan vencer por nada ni por nadie hasta lograr lo que quieren como verdaderos luchadores. La vida es una toma de decisiones, siempre uno estará en situaciones que tendrás que analizar, reflexionar y decidir por lo que realmente es conveniente y mejor para ti. Habrán momentos en la vida del ser humano que se sentirá desesperado, confundido y desorientado porque no sabrá que decisión tomar. La vida es juego, hay que jugárselas pero saber cómo hacerlo correctamente para poder ser exitoso en el mundo que te rodea.
El ser humano madura con el paso del tiempo, la mejor universidad de la enseñanza es la vida, o sea, el diario vivir. Hay personas que tardan en madurar o coger capacidad, pero hay otras que maduran rápido por los cantazos y errores ya cometidos en el pasado y no desea que vuelvan a ocurrir. Cometer errores no tiene nada que ver con tu valor como persona, ni con tu capacidad para tomar decisiones en un momento dado. Estar atentos para reconocer las señales que nos envían, hará que convirtamos nuestros errores en oportunidades. El miedo de equivocarnos puede hacer que no nos atrevamos a decir lo que sentimos o pensamos. Al mismo tiempo nos puede impedir hacer algo, por temor a hacer el ridículo. Hay que atreverse a expresar lo piensas y sientes encontrando las mejores palabras y el mejor momento para hacerlo. Y si te equivocas, pide disculpas y corrige tu error. Tenemos dos formas de aprender en la vida: Una es por conciencia, cuando nos dirigimos tras nuestras metas por motivación propia, sin necesitar que nadie nos recuerde nuestros compromisos. Y la otra, es cuando cometemos errores y estamos atentos para reconocerlos y corregirlos. Cada error, nos muestra lo que tenemos que corregir y en la medida en que lo hacemos, aprendemos y nos convertimos en mejores seres humanos.
Con frecuencia pensamos que los errores son un fracaso, pero en realidad podemos verlos como una herramienta valiosa que nos permiten hacer cambios y superar nuestras limitaciones. Los errores siempre han sido vistos como muestra de incapacidad, falta de atención e inexperiencia es por esto que debemos de antes de tomar una decisión que puede que sea la incorrecta, analizar los pro y los “contras” antes de que sea demasiado tarde y cometas de nuevo un error.